En pole, los agarres se hacen con la piel. Por eso cuidarla no es cuestión de estética: es parte del entrenamiento.
Antes de clase
- Nada de crema corporal el mismo día ni la noche anterior: el exceso de grasa impide que te adhieras a la barra.
- Trae toalla: el sudor también resta agarre.
- Deja las joyas en casa y recógete el pelo.
Después de clase
Ahora sí: hidrata. Una crema nutritiva por la noche ayuda a que la piel se recupere de la fricción. Si notas zonas muy irritadas, dales un día de descanso.
¿Y los moratones?
Los famosos pole kisses suelen aparecer al principio, cuando la piel todavía se está acostumbrando a los agarres. Con el tiempo son cada vez menos. Si te preocupa alguno, coméntalo con tu instructora.
Grip y magnesio
Pueden ayudarte con la adherencia, pero recuerda siempre dejar la barra limpia al terminar. Tus compañeras (y la barra) te lo agradecerán.



